lunes, 30 de abril de 2012

¿En qué modelo de democracia se está formando a las nuevas generaciones?


Los escenarios edificados en las últimas décadas en contextos democráticos
están atravesados por la irrupción de las tecnologías de la comunicación e
internet, que hizo más complejo el desafío de promover la anestesiada
participación ciudadana de los adolescentes. Cada tecnología se suma a la
anterior y van marcando agendas y usos ligados, fundamentalmente, al
entretenimiento y a la socialización, y circunstancialmente, a la búsqueda de
información. Celulares, computadoras, conectividad son espacios en los cuales
gran número de adolescentes se sienten seguros y por los que se desplazan con
comodidad; pero muy rara vez parecen hacerlo con fines ligados a la
participación social. Cabe destacar, como dijimos, que no todos cuentan con
acceso a espacios virtuales. Los de zonas rurales o los de entornos con escaso
capital cultural tienen limitada o nula apropiación de las tecnologías en términos
de derechos vinculados a la participación y el acceso a la información.
Uno de los síntomas de la solidez de una democracia consiste en el acceso a la
información del que disponen los ciudadanos. Para ejercer el derecho a la
información es necesario acceder a nuevas alfabetizaciones y por ello es
necesario reflexionar sobre el concepto de
refiere exclusivamente a la carencia de una técnica de decodificación de un
texto. Alfabetizarse, mucho más allá de la decodificación, consiste en
comprender el mundo para nombrarlo e incidir para trasformarlo. El silencio, o la
voz ilusoria de los que nombran el mundo tal como lo ven los dominantes, debe
dejar lugar al aprendizaje de la verdadera palabra (Etchegoyen, 2003).

MÁS ACERCA DEL TEMA...


El lugar de la juventud en la política cambio sustancialmente en las últimas
décadas en la región. El informe La Juventud en Iberoamérica. Tendencias yseñala que un cambio importante es que la política dejó de vincularse más modesto en las pretensiones de cambio (CEPAL - OIJ, 2007).

Dicho estudio, sobre la base de las encuestas nacionales de juventud
realizadas en cuatro países -Chile, Colombia, México y España-, en poblaciones
jóvenes cuyas edades fluctúan entre los 15 y 29 años, permite delinear algunos
rasgos de la participación juvenil, entre los que se destacan: el descrédito de las
instituciones políticas y del sistema democrático; un mayor nivel de asociatividad
juvenil en ciertas practicas culturales tradicionales, particularmente religiosas y
deportivas; la creciente importancia que adquieren nuevas modalidades asociativas
de carácter informal; una disociación entre un alto nivel de conciencia respecto de
problemas de ética social y un bajo nivel de participación; la importancia de los
medios de comunicación en las nuevas pautas de asociatividad juvenil; una
tendencia incipiente a opinar y participar en temas de interés público mediante la
conexión a redes virtuales; y una mayor tendencia a participar más bien en
organizaciones de voluntariado que en organizaciones políticas. Queda evidenciada
en gran medida una pérdida de interés por la cosa pública y por los partidos
políticos, a la vez que se manifiestan actitudes de desconfianza hacia la política en
tanto camino de resolución de conflictos.

La sociedad les reclama a los jóvenes lo que no les ha dado. 0, acaso, ¿se
promueven espacios en los cuales ellos puedan manifestarse?, ¿se estimulan
prácticas de ciudadanía ejercidas desde la infancia? Y, más aún: si desearan
manifestarse y eventualmente resistir aquello que consideran injusto, ¿sabrían
cómo hacerlo?, ¿quién los ha introducido en el mundo de la participación: la familia
hostigada por el entorno pauperizado en economía y en valores; la escuela cada vez
más pobre en recursos simbólicos y reales; la televisión cada vez más
monopolizada, generalmente ciega, sorda y muda a la problemática y la
participación de niños y jóvenes; o internet, a la que diversos autores exhiben como
espejo de una juventud cada vez más desmovilizada (aunque parezca más
conectada)? ¿Dónde y cómo se forman los ciudadanos del siglo XXI?
 

FRASE DEL DÍA:

MIGUEL ETCHEGOYEN
La ciudadanía es un proceso en el que conquistamos
el derecho a tener nuestra verdadera voz.

jueves, 19 de abril de 2012

Introducción al tema

Violentos, adictos, apáticos y sin compromiso social. Dan miedo. Así son los
adolescentes que nos "venden" muchas veces los medios de comunicación.
Estereotipos que distan de la diversidad de infancias y juventudes que coexisten.
Los medios parecen desconocer cuan compleja, fragmentada y diversa es la
constitución de las identidades adolescentes. En tanto algunos sujetos se
desarrollan cuidados por ámbitos más o menos acogedores (hogares, clubes,
escuelas), otros lo hacen sometidos a paladinas violencias sociales. Todos tienen
algo en común: buscan su lugar en el mundo. Y ese lugar debería tener que ver
con modos de participar en la construcción de una ciudadanía concebida como el
"ejercicio de una práctica indefectiblemente política y fundamentada en valores
como la libertad, la igualdad, la autonomía, el respeto a la diferencia, la
solidaridad, la tolerancia y la desobediencia a poderes totalitarios" (Gentili, 2000)